Revelaciones
Martes y Miercoles 18 y 19 de Enero del 2011. Ciudad de Necochea.
Me molestan los viejos. Viejos de 70 u 80 años. No se porque. No es miedo a la muerte y la vejez como en la gerontofobia. No. Es mas bien un sentimiento de rechazo a su anonimato. A la intrascendencia que imagino de sus vidas. ¿Cual habrá sido el aporte de ese ser?. NULO seguramente. Uno mas de los que viene al mundo para ese fracaso tan rotundo de morirse y nada mas. NACER, CRECER, REPRODUCIRSE Y MORIR. A ESO. ESO FUE SU VIDA Y SEGURAMENTE ESO ES LA VIDA. Ante ese inevitable destino, ¿Que nos queda?. No hay mas alternativa que santificar a la familia, que colocarla como la base moral, espiritual y existencial de toda la sociedad, entederla como un merito maravilloso y verla como el motivo, el objetivo y la razón de nuestras pateticas vidas. Amar el inevitable destino social dirian en "Un Mundo Feliz". Despues de todo hay muchos que no lo logran y no les queda mas que la soledad.. ¿Porque no convertir a esa inesquivable obligación que debemos esforzarnos en mantener a costa de mas trabajo, es decir mas dinero para unos pocos, en el sentido de nuestras vidas? Porque tenemos que entender la pusvalía, no es que quiera ponerme a analizar el marxismo pero el plusvalor no se puede negar, eso, eso que es de tu trabajo, eso, queda para unos pocos. Ya sé, ya sé. He aqui en donde mi verborragico pesimismo choca con la ideología, y con ideología me responden: ¡Entonces es sencillo! ¡Lo que queda es REVOLUCIÓN! - Grita un entusiasmado militante del Partido Obrero. LO LAMENTO MUCHO pero ilusorio e idealista me parece gritar esa palabra por los pasillos de la facultad. El progresismo del nacionalismo popular fue siempre de mi adhesión y visto como la única solución a los problemas materiales de nuestra sociedad actual. ¿Pero te parece esto un problema material?. No creo que este lejos de serlo pero no lo es. Pensar en la felicidad me interpela primero a pensar en la posibilidad de ser feliz. Pensar que es el Destino sin posibilidad me hace gritar: "¡Revolución!", pensar en la imposibilidad de ese grito me hace optar por la frustración, la guerra perdida o la alternativa de ese avanze progresivo que defiendo. No seguir ese camino, optar por el nihilinismo, no verle un sentido a la vida, me deja ante esa única certeza de la incertidumbre constante, esa incertidumbre frente al mar de posibilidades decide optar por la felicidad, pensar que la felicidad mia depende, y no por altruismo sino por egoismo, de ese grito de "¡Revolución!" como el primer comienzo me deja otra vez en el mismo lugar. Ante las tres alternativas.
Poner todo el tela de juicio y pensar que a la finitud de nuestras sociedades e, incluso mas, la finitud de nuestra especie es un planeta tambien finito me acerca a pensar que ni la guerra perdida ni la militancia progresista asegura nada. La militancia es el camino a la felicidad, porque pensar mi felicidad implica el buen pasar de mis semejantes, un poco por altruismo si, y otro tanto por egoismo tambien.
Si uno realiza una buena acción para sentirse mejor consigo mismo, las motivaciones de esa acción son egoistas. Dejemos para mas adelante el juicio de valor sobre el controvertido egoismo.
Si uno busca el bienestar general de sus semejantes adheriendo al sentimiento favorable a un cambio radical y revolucionario en pos de un mundo mejor para sentirse mejor uno mismo, las razones de su ideologia y su adhesión son, definitivamente, EGOISTAS. He ahí, en esa revelación, el porque del sin sentido de mi vida.
Al ser las razones que ven en la militancia progresista el camino adecuado de índole egoista, ya que solo en un mundo mejor puedo pensar en la posibilidad de mi propia felicidad, la militancia y la felicidad deben ser descartadas no ante mi visión pesimista del mundo sino ante la visión de un mundo pesimo.
Tal vez en un futuro lejano la utopia sea posible, quiero creer que sí y, en base a eso, seres de convicciones altruistas, como aquel que se fue en un 67 en la selva boliviana, deciden aportar lo que este a su alcance. Pero otro ser, con motivaciones egoistas para adherir a un mundo mejor, conciente de la finitud de su vida y, por ende, de la imposibilidad de disfrutar de ese mundo mejor buscando su felicidad, no le queda mas remedio que la resignacíon frente a la infelicidad, no encontrarle sentido a la militancia progresista y cultivar los pequeños placeres que pueda aportar esta vida, sobre todo, emprender otra busqueda, casi tan dificultosa como la que concierne a la felicidad, la única cuyo resultado podría aportar grandes alegrias en un mundo infeliz, la busqueda del Amor...
Photo from Necochea...
2 comentarios
Apeiron / Distopia -
Tenes mucha razon con lo que decis sobre la felicidad, es una construccion, y si hacemos de la felicidad una construccion solidaria supongo que podriamos lograr mucho.
Y mucha mas razon tenes en que la dicha consiste en tener alguien a quien amar. Supongo que mi pesimismo en parte es por la impotencia. No solo en no saber construir esa felicidad y en no saber aplicar la soliradidad sino tambien por no tener a nadie a quien amar. No es una decision sino mas bien una sensacion. Si pudiera elegir, no elegiria esto. Supongo que la alternativa que queda, mas alla de optimismos y pesimismos, es tratar de trabajar por un futuro mejor, tratar de encontrar algo/alguien especial a quien amar y salir a buscar alguno de esos sueños que andan dando vueltas como decis. Te juro que, aunque aun no haya logrado nada, intento todo el tiempo poder con algo de eso. Muchas gracias por tus palabras :) Besos.
Frutita Seca -
No niego que tus pensamientos son interesantes, y muchos como lo que reflexionas sobre el egoísmo son ciertos...
Cuantos de nosotros le tememos a esa palabra "egoísmo" como si fuera lo peor?. Pero si pudieramos reflexionar y darnos cuenta que el egoísmo es una caraterística ineherentemente humana y como tal sin ningún juicio de valor sobre sí misma; sino sólo sobre el buen/mal uso que hagamos de la misma ....
Somos egístas, por que simplemente todos nuestros actos, son motivados desde un interés propio (y ese propio, no podemos separarlo nuestra humanidad) que puede ser solidario o individualista, y ahí es donde cambia la cosa ....
Ser feliz no depende de él afuera, si no de uno mismo, es una desición no una circunstancia, y se construye.
Mi abuelo siempre me decía una frase, que me gusta mucho: "La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar."
Thomas Chalmers.
Tal vez trabajando por un futuro mejor, amando a algo/alguien especial y esperando por algún sueño puedas encontrar la dicha .... Nuestras vidas no son en absoluto intransigente, con sólo haber llegado al corazón de alguien....hiciste la diferencia. Y si la vida sólo es esto, cuál sería la diferencia entre tu pesimismo y mi optimismo? = La posibilidad de transitar este camino de una forma amargada o de una manera feliz; y aunque pueda llegar a sonar estupido .... tal vez prefiera mi estupida felicidad. Abrazo :)